Actualidad

Noticias de actualidad

19 jul 2014

Counicado SEMES:



















Counicado SEMES:

Autor: EKALME - SEMES Euskadi  /  Categorías: Medicina, Otras SEMES  / 
NOTA DE PRENSA
 
SEMES espera que el Ministerio de Sanidad sirva al interés de los pacientes  que se atienden en los Servicios de Urgencias y Emergencias, dejando al margen los  intereses de personas y grupos de presión, que no tienen ninguna legitimidad para imponer su opinión. 
 
A raíz  del virulento ataque que se  ha publicado en el día de ayer  contra el legítimo interés de pacientes y profesionales respecto a  la atención sanitaria en los Servicios de Urgencias y Emergencias, el Consejo de Dirección de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, SEMES, quiere expresar  los siguientes  hechos:
 
  • La SEMES es una organización de carácter científico fundada en 1987, registrada formalmente, al amparo de la Ley General de Asociaciones (Ley 191/1964, de 24 de diciembre), que en la actualidad agrupa de forma voluntaria a 8300 profesionales de estos Servicios, de los cuales 6.500 son profesionales médicos asociados en las 17 Comunidades Autónomas, y cuya finalidad es promover la calidad de la atención a los pacientes, desde el punto de vista técnico, científico, formativo y de gestión, en los sistemas de asistencia a las urgencias y emergencias sanitarias que dan cobertura a toda la población. El  colectivo  de  médicos  de urgencias y emergencias  es  el segundo  más  numeroso  de los  que  conforman la clase  médica  en nuestro país. Por número de socios, SEMES es la tercera sociedad médica en España, asimismo, SEMES desarrolla y fortalece la formación de los profesionales médicos en España, gracias a la realización de congresos, jornadas y la publicación de libros y manuales de referencia nacional en medicina de urgencias, desde hace más de 26 años. Su revista científica Emergencias  es tercera en el mundo por impacto en especialidad y la única en el primer cuartil de las editadas en España. Desde su creación, SEMES viene colaborando con las instituciones públicas a nivel autonómico y estatal. Ese reconocimiento se ha realizado también desde la propia Presidencia del Gobierno, en contestación a una carta dirigida desde nuestra sociedad, y firmada por el Sr. Moragas. 
  • La SEMES es  la única  Sociedad  Científica en España, y fuera de España, donde está reconocida y asociada  con sus  homónimas a nivel  de la Comunidad Europea bajo el epígrafe de European Union Society Emergency Medicine (EUSEM), perteneciente  a la Union European Medical Specialist (UEMS), y a la Internacional Union Society Emergency Medicine (IFEM) que se ocupa de todos aquellos aspectos concernientes a la Medicina de Urgencias y Emergencias, según consta en la diligencia de redacción de sus últimos  estatutos redactados y accesibles  a través de  su página Web. 
  • La atención sanitaria urgente en España supone un volumen importante en el conjunto de prestaciones que el Sistema Nacional de Salud pone a disposición del ciudadano. En números redondos, este volumen supuso el año 2013 más de 26 millones de consultas en los Servicios de Urgencias Hospitalarios (SUH) y más de 30 millones de consultas telefónicas o asistencias directas asistencias llevadas a cabo por los Sistemas de Emergencias Médicas (SEM). Asimismo supone la entrada de casi el 60% de los pacientes que ingresan en los Hospitales, lo que refuerza la necesidad de abundar en la adecuada formación de estos profesionales. 
  • El ciudadano ha dado y da a la atención urgente mucha importancia. Ya en los años 80, antes de crearse la mayoría de las especialidades vigentes, uno de los 4 pilares que los pacientes percibían como fundamentales en sanidad era la atención urgente. Durante estas últimas décadas, de forma mantenida y prácticamente constante, el 70%  de los pacientes que acude a urgencias lo hace por iniciativa propia a pesar de diversos intentos por limitar esta cifra. Por tanto es una realidad social incontestable que en España, y fuera de España, el ciudadano quiere acceder a este tipo de atención médica que le permite utilizar su criterio de necesidad. A pesar de los 26.000.000 de visitas anuales a los servicios de urgencias hospitalarios (SUH), éstos son usados por sólo el 15% del total de la población, según datos  recurrentes del barómetro sanitario que publica el Ministerio de sanidad. Y ello es así porque muchos de estos usuarios corresponden a capas de población vulnerables, con elevado índice de fragilidad y cronicidad, a los que los SUH españoles son los únicos que les proveen una asistencia basada en el 24/7/365, es decir, permanente durante todo el año.
 
Desde el punto de vista del conjunto del Proyecto de Real Decreto de Troncalidad:
 
  • Es un proyecto innecesario, caro y no cuantificado, basado en premisas falsas y  va a destrozar el actual sistema de formación especializada  en España. Todavía  no  hemos tenido la oportunidad  de  encontrar  un argumentarlo sólido  sobre  el  que debatir  con un mínimo sentido crítico. Va en contra de la normativa del espacio europeo de educación superior, del período necesario de formación específica de muchas especialidades médico-quirúrgicas, y no está avalado por ningún estudio. Además pretende aprobarse sin el consenso de los profesionales médicos y sin tener en cuenta sus opiniones, más allá de las alegaciones en el trámite de audiencia que establece la Ley y que, por otra parte, han sido desoídas en la práctica totalidad.
  • Se dice  que de esta manera se atenuará la fragmentación existente  por  el número  de especialidades. Premisa falsa: La existencia de un mayor o menor número de especialidades no condiciona nada. Es algo lógico, a medida que avanza la ciencia médica. Ahora bien, si lo que se quiere es esconder la incapacidad  para convocar anualmente las plazas que necesita el sistema, que se convoquen las  que se necesite, en base a algo que debería estar hecho hace años: una planificación adecuada de profesionales en el medio y el largo plazo. Además cerca 3.500 médicos españoles, formados a costa del dinero de los contribuyentes, han emigrado, a su pesar, en 2013 a otros países. A esos que llevan reflexionando tanto estos años quizá les convendría reflexionar sobre esto, que afecta a la vida de  nuestros residentes.
  • El Real Decreto implanta un modelo de troncalidad que no tiene precedentes en ningún país europeo, en lo que se refiere al modelo de troncos por el que se ha optado. Algunos troncos no existen en ningún otro lugar de Europa y lo mismo pasa con las áreas de capacitación específica. Por tanto, es un modelo de formación que no está contrastado.
  • El “ideario” en el que se sustenta el pliego de motivaciones ha sido liderado  fundamentalmente por los presidentes de Comisiones Nacionales, como Farmacología Clínica y Medicina Familiar y Comunitaria, encajados “in eternum, fuera de la legalidad” en el Consejo Nacional de Especialidades Médicas, y que  han demostrado  su fracaso  sistemático en atraer  los mejores números del MIR  a sus propias especialidades, dándose el caso de que no ocurre lo mismo  en los países  donde también existen, y son reclamadas y solicitadas. Sería el triunfo de la incompetencia demostrada  y que trata de arrastrar al resto de sistema a sus tesis de fracaso.
  • La implantación del Real Decreto de Troncalidad aleja a los médicos españoles de la convergencia con el resto de países de la Unión Europea y, por tanto, el principio de libre circulación de profesionales sanitarios que define la nueva normativa europea* no se podrá cumplir en muchas especialidades, impactando negativamente en el desarrollo científico de los futuros especialistas en ciencias de la salud. *(http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=uriserv:OJ.L_.2013.354.01.0132.01SPA)
  • Si queremos que nuestros jóvenes médicos puedan trabajar fuera de nuestras fronteras, la formación debería ser homogénea y con las mismas competencias en los distintos Estados de la Unión Europea para tener la oportunidad de desarrollar su trabajo en un plano de igualdad formativa.
  • El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad tiene la responsabilidad de asegurar la mejor cualificación de los profesionales y alinearse con la formación específica recomendada por la Unión Europea de Especialidades Médicas (UEMS, http.//www.eems.net). Sin embargo, el Real Decreto de Troncalidad pretende reducir el período de formación específico de muchas especialidades. El propio Consejo de Estado ha mostrado por escrito en un primer informe su preocupación por que se esté intentando utilizar el período de formación específica para alargar la formación de grado.
  • El modelo de troncalidad que se plantea implicará sin duda un empeoramiento de la calidad asistencial a los pacientes del Sistema Nacional de Salud, puesto que la formación de  los futuros profesionales médicos no será la adecuada.
  • Como han señalado precisamente los actuales estudiantes de medicina, y futuros médicos, a través del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), principales protagonistas de nuestro futuro médico y el colectivo que supuestamente recibiría los beneficios de este RD, la reducción de la capacidad de elección, la incertidumbre en el desarrollo del proyecto, de la situación laboral y de la situación personal que trae consigo la Troncalidad es motivo de grave preocupación  y de su posición radicalmente en contra. Este hecho es fundamental para la puesta en marcha del proyecto y supondrá seguro un perjuicio de la calidad de la formación de los futuros médicos y por tanto de la atención sanitaria a los pacientes.
  • Por otro lado, este RD destroza la equidad en la elección de la especialidad que ha caracterizado la elección de plazas MIR  todos estos años. La adjudicación de plaza estará sujeta a la subjetividad variable de cada Comisión de Docencia, no del esfuerzo y de la nota conseguida en el examen MIR.
  • El RD de Troncalidad genera otra serie de incertidumbres. Por una parte, su desarrollo posterior es inviable, dada la complejidad organizativa del período troncal, como así  están manifestando numerosas entidades, más  las que se van a ir sumando.
  • Desde el punto de vista económico, el RD carece de una memoria económica. Por ejemplo, la necesidad de aumentar los períodos de formación específica, en muchas especialidades, como mínimo un año, supone una necesidad presupuestaria de no menos de 200 millones de euros anuales más añadidas. En breve el Ministerio de Hacienda va a comunicar a todas las CCAA  un ajuste en Sanidad de 150 millones de euros, a partir del informe de la Comisión Europea, en respuesta al informe sobre el Plan de Reformas  que envió  el propio Gobierno de la Nación, en donde en el eje 2 se comunicaba un ahorro potencial de 500 millones anuales a partir de los proyectos legislativos anunciados por el Departamento de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad. Es decir nos encontraríamos ante un déficit de al menos 700 millones de euros anuales, que asumirían las propias CCAA. Y que pagan los ciudadanos.
  • Con el requerimiento económico que implica este innecesario RD, se tendrán que detraer recursos de otras partidas de la Sanidad, y no se podrán dotar de recursos a otras necesidades. Por ejemplo, se podrían hacer no una sino varias  campañas de vacunación de varicela. Y otro ejemplo, se podría dotar presupuestariamente  el tratamiento  curativo para al menos  3.000  pacientes  con virus de la Hepatitis C, de los 90.000 que se calcula que hay en España. Hay muchos más ejemplos.
  • Por último en este apartado. Este RD no deja de ser sino la expresión del cómo, alrededor del poder establecido de forma legítima en las urnas, se configuran determinadas personas que ponen por delante, al margen de la realidad, sus propias ideas, si no intereses, al margen del interés general, y que  comprometen a los propios actores políticos y perjudicando en este caso aspectos fundamentales  de los  propios  pacientes y profesionales.
 
Desde el punto de vista de la no inclusión de la Especialidad de Urgencias y Emergencias  como una  especialidad más, queremos  transmitir lo siguiente:
 
  • Este  RD es ajeno a la realidad  jurídica española y europea, social, administrativa, de gestión, asistencial, docente y  científica  en lo que afecta a estos importantes Servicios para el ciudadano, y se ha elaborado totalmente al margen de la opinión y  las recomendaciones de todo el mundo profesional de las Urgencias y las Emergencias, sin excepciones. Cuando hablamos de representación, lo podemos demostrar y acreditar. Asímismo podemos demostrar documentalmente este reconocimiento hecho desde Presidencia de Gobierno, la Asamblea General de Colegios de Médicos, el Sindicato Médico, CCOO y UGT. Y va en contra de la línea y las recomendaciones que ha defendido  históricamente el Partido Popular, que lideró proposiciones de Ley a  favor de la creación de la especialidad de urgencias y Emergenciasen España.
  • Sin entrar  en otro tipo de consideraciones del mismo, descritas antes, es preciso  replantearse  la orientación del  actual borrador  de RD de Troncalidad en lo  que se refiere al desarrollo de las Áreas de Capacitación Específica (ACE), especialmente en cuanto a la  inclusión de Urgencias y Emergencias en este  apartado. Urgencias y Emergencias en el mundo moderno es una Especialidad médica reconocida. Hora es ya que la legislación española así lo  recoja.
  • La atención a las Urgencias y Emergencias en España requiere una formación reglada que responda a los Programas de Formación internacionales y europeos, ya que ninguna especialidad supera el 20% de la formación requerida. Así lo  entienden más de 60 países modernos en el mundo  y una  mayoría de países de la Unión Europea. Eso implica la creación de la Especialidad de MUE en España. La alternativa a esto  es  habilitar un presupuesto de miles de millones de euros para crear equipos multiespecialidad en los más de 400 hospitales no terciarios  y en las UVIs móviles de toda España.
  • El hecho de crear hoy la especialidad de MUE en España  no va a suponer un esfuerzo de inversión de ningún tipo. Los Servicios de Urgencias y Emergencias están constituidos ya hace tiempo como tales con toda la estructura administrativa establecida  en todas las CCAA. Son ya una realidad administrativa.
  • Plantear la  MUE como un ACE deja en inferioridad administrativa en el trabajo  diario a los Servicios de Urgencias y Emergencias, con respecto del resto de servicios del dispositivo sanitario. Eso será, como ya ha ocurrido anteriormente, fuente continua de conflictos y pone en serio  riesgo  la gestión de los mismos.
  • Plantear un ACE en MUE es mucho más caro que crear la especialidad. Se hace  de lo que es una  formación generalista, que dentro de  la formación troncal tendría pasarelas con otras especialidades, una formación superespecializada, con al menos 4 años más de formación complementaria, lo que supone un  despilfarro y  un abuso  sobre los contribuyentes, en un momento  en el que  se  está exigiendo  austeridad a todos los  niveles. El principio  de ejemplaridad no tiene refrendo con este tipo de decisiones. En números redondos supone desembolsar 100.000 euros más por cada profesional que quiera cursar esta capacitación, a cargo de  las Administraciones (las CCAA) para lograr esta formación.
  • Un cambio tan radical  en la formación especializada  como  el  que se pretende en España mediante este RD, en trámite en la actualidad por el Ministerio de Sanidad, y que se plantea para los siguientes 20 años, es inexcusable orientarlo en consonancia con toda la Política del Gobierno de la Nación en el sentido de  converger  en legislación con el resto de países  de la UE. Se  legisla  hoy  para  el desarrollo  futuro.
  • La Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias y el desarrollo del Título II de la misma a través de los diferentes Reales Decretos que se enumeran, implica que el texto del Preámbulo del Proyecto debe aludir al Ordenamiento Jurídico Comunitario al que el Estado español se encuentra sujeto en virtud de sus compromisos internacionales: la Directiva 2005/36/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 7 de septiembre de 2005, relativa al reconocimiento de cualificaciones profesionales (DOUE L255/22 de 30.09.2005) y la Directiva 2006/100/CE, del Consejo, de 20 de noviembre de 2006, relativas al reconocimiento de cualificaciones profesionales, así como a determinados aspectos del ejercicio de la profesión de abogado (DOUE de 20.12.2006). En 2012, más de  tres quintas partes de los países de la UE reconocieron la MUE como una especialidad, por lo que la   MUE puede y debe ser una especialidad oficial en todos los países de la UE. La actualización de la Directiva 2005, publicada en el Boletín de la Unión Europea el 28 de Diciembre de 2013, incluirá a 17 países con la especialidad reconocida, lo que significará  sanciones económicas importantes al Estado  si no se aprueba en España.
  • La propia redacción del RD en estos aspectos, basado en los cambios  legislativos que se realizaron en la LOPS a través del RD 2012 de Abril, de medidas  urgentes para la sostenibilidad del SNS, especialmente en lo referente al desarrollo de las ACEs  y Comités  de Área, pone  en manos  de Grupos y Sociedades  al margen del trabajo  cotidiano  en estos Servicios la acreditación de los profesionales de los SUH y SEM. Esto supone  un atentado  grave  contra  el esfuerzo, el derecho, la implicación, y la ética de los  muchos profesionales  que trabajan en estos dispositivos. 
  • Actualmente, poco más de la mitad de los profesionales que trabajan  en Urgencias  tienen un título de especialista previo Y la mayoría de los que no, tienen  reconocida la categoría de médico de Urgencias o Emergencias desde el año 2001 y una plaza estable en el Sistema. Y, a su vez, han realizado  infinidad  de cursos, acreditaciones, o el certificado de Urgencias, que han asumido de su propio bolsillo, al no existir una formación reglada, y en un ejercicio de autorresponsabilidad admirable ante la necesidad de responder a la demanda asistencial que tenían y tienen que asumir. El proceso de acreditación de los profesionales debe hacerse con personas  que conozcan muy  bien el sector y formen parte de él y, de acuerdo con el Ministerio de Sanidad, establecer los criterios necesarios para su certificación, sin que a la Administración  ni a los profesionales les suponga dispendio económico añadido y no necesario alguno, salvo los derechos de expedición del título. 
  • Hay estudios que demuestran que cerca del 90% de los estudiantes que elegirían plaza están a favor de la existencia en España de la Especialidad de medicina de Urgencias y Emergencias. Casi un 10% optaría por ella como primera elección. Quizá sea esto lo que preocupe tanto a aquellos que se manifiestan en contra de su creación.
  • La manifestación reciente de algunas personas en una carta enviada al Presidente del Gobierno, y la Ministra de Sanidad, demuestra,  por si había alguna duda, y al margen de agradecer la alusión a nuestra juventud, que lo que se esconde detrás de todo esto es un interés económico ilegítimo a costa del proceso de acreditación de los profesionales que trabajan en Urgencias y Emergencias, que esperemos no termine intentando avalar la Administración. El hecho de que haya, sin trabajar en esto, quien piense en decirles a los que sí lo hacen, dedicando un gran esfuerzo, con horarios complicados e intentando conciliar su vida familiar, si valen o no y que pretendan lisa y llanamente sacarles el dinero de forma fraudulenta, es  insultante. Si se propone definitivamente, es  un presunto delito, que denunciaremos hasta sus últimas consecuencias.
  • Lo que produce realmente fragmentación y dispersión en el Sistema Sanitario es el régimen administrativo y laboral imperante que tenemos en España, que favorece el trabajo de 8 a 15 horas, y la aún escasa  interoperatividad de los sistemas de información entre  dispositivos asistenciales y/o sociosanitarios. Esto  está fuera de la realidad  social de nuestro país y resto de países desarrollados. Los Servicios de Urgencias y Emergencias vienen garantizando la atención  sanitaria (y en muchos casos social) en todos los tramos horarios, porque su organización en origen se ha ido adaptando a estos cambios sociales. Garantizar  la continuidad asistencial pasa en muchas ocasiones por “estar”.
  • Es llamativa la ansiedad en la negación y las alusiones al mundo de de las Urgencias y Emergencias de personas  que lo desconocen, porque  no trabajan en esto. En este sentido SEMES vuelve a enviar un mensaje en positivo. No entramos a valorar el funcionamiento de Servicios como por ejemplo los Centros de Salud o los Servicios de Medicina Interna, a los que respetamos  y con los que trabajamos. Pero pedimos o exigimos el mismo respeto a nuestro ámbito de trabajo, que son las Urgencias y las Emergencias.
  • Se puede afirmar ya  sin ninguna duda  que los Servicios de Urgencias en el mundo se han ido desarrollando precisamente en el contexto de cambio del patrón epidemiológico  “sociosanitario”, que ya predijo la OMS  a finales de los 70, con  cada  vez más pacientes con una o más enfermedades crónicas, fragilidad, mayor edad, distinto grado de dependencia y frecuentes  agudizaciones. Hasta el 10 al 20% de los pacientes  que vemos en los Servicios de Urgencias, según área geográfica y tipo de hospital, tiene un patrón social, y en un mayor porcentaje, en no pocos casos su contexto social ha devenido en un problema clínico urgente, en muchas ocasiones grave, que requiere al menos observación o, incluso, ingreso  hospitalario. Teniendo en cuenta que en mucha szonas y tramos horarios  los Servicios de Urgencias y Emergencias son el único  dispositivo sanitario, y social, existente, su concurso se hace  imprescindible a la hora de planificar cualquier estrategia presente o futura de atención a crónicos, especialmente en los subgrupos de población más demandantes de atención. Y para eso se requiere una adecuada formación.
  • No  se  solicita  aumento de sueldos ni de plantillas. Únicamente se solicita incluir al segundo grupo, por número, de profesionales médicos, de nuestro Sistema Sanitario, en el mismo rango administrativo y jurídico que el resto  de especialidades, a la  vez  que se elimina esta  barrera  administrativa  para  este  colectivo en España, reconociendo una cualificación, como es la Especialidad de MUE, que está reconocida ya  en  17 países de la Unión Europea. Este  es  un nuevo  ejemplo  concreto  de cómo, en este caso  profesionales  médicos de esta disciplina, pueden y podrán beneficiarse, o al menos no ser vetados, para  poder obtener un empleo con su cualificación en España o fuera de España, dentro del mercado único. Esto es equidad e igualdad de oportunidades para el ciudadano, que en el futuro encontrará el mismo patrón formativo en el especialista que lo atienda en un SUH independientemente del tamaño o tipología del hospital o de su localización en nuestra geografía. Lo mismo de lo que ya disfruta cuando le atiende un cardiólogo, un cirujano o un médico de familia.
  • La actualización  de la Directiva 2005 publicada el 28 de diciembre refuerza  la idea de facilitar la movilidad de los profesionales y, en el caso de las especialidades  médicas y de las profesiones sanitarias en general, promover la  protección de la salud  y la seguridad de los pacientes  instando a la adecuada  y homogénea  formación de los  profesionales.
  • Favorecer que el sistema de reconocimiento de cualificaciones profesionales esté diseñado de la mejor manera posible es requisito indispensable para que todas las personas gocen plenamente de las ventajas de la libre circulación, que es clave para potenciar el crecimiento económico y reforzar la confianza de profesionales y ciudadanos.
  • En el expediente aportado al Ministerio consta por escrito un apoyo formal a la creación de la especialidad de Urgencias y Emergencias de los actores  profesionales  más representativos. Entre ellos, SEMES, como única Sociedad Científica legalmente registrada e integrada en las Sociedades Internacionales representativas relevantes del sector (EUSEM, IFEM, UEMS) y en cuya carta fundacional y fines en sus estatutos se encuentra promover todo lo relacionado  con éste ámbito. Las organizaciones sindicales  más representativas  del sector  sanitario (CEMS, CCOO, UGT), y el máximo órgano de representación y decisión de la Organización médica Colegial (OMC), que es la Asamblea General de Colegios de Médicos de España.
  • La Sanidad Militar sería especialmente también beneficiaria de poder contar y formar profesionales de Urgencias y Emergencias, perfectamente adaptados  a los requerimientos que se requieren en sus  acciones  estratégicas y misiones, sobre todo fuera de España, al igual que ocurre con los países a los que estamos asociados.
 
Respecto a los firmantes  de una carta, conocida recientemente, y enviada tanto  a  al Presidente del Gobierno, como a la Ministra de Sanidad y la Secretaria General de Sanidad, solamente expresar una serie de consideraciones con cada uno: 
 
  • Respecto al Presidente de la Sociedad de Medicina Familiar y Comunitaria, Sr. Basora, no sorprende su presencia, dada la manifiesta animadversión que han demostrado algunos de los responsables de esta Sociedad en los últimos años en contra dellegítimo desarrollo y justas reivindicaciones de los profesionales de Urgencias y Emergencias. Y en contra de la creación de la Especialidad de MUE, al margen de la realidad de los deseos y práctica de los magníficos profesionales que trabajan en la Atención Primaria. Está en la línea.
  • En cuanto al Dr. Listerri, Presidente de Semergen, habría que recordarle el acuerdo de desarrollo troncal que su antecesor, el Dr. Julio Zarco, firmó con SEMES, apoyando manifiestamente la creación de la especialidad de MUE. Llama  la atención que en declaraciones recientes, expresara su opinión de que el principal tema de preocupación de su Sociedad respecto a la atención primaria fuera el desarrollo de la ECOE de Medicina Familiar. No hay más que añadir.
  • Similar argumento habría que exponer respecto al Dr. Abarca, Presidente de SEMG, respecto al cuestionamiento histórico que esta Sociedad hizo del desarrollo de la ECOE, sobre la necesidad de “examinar” a profesionales con una experiencia contrastada como médicos de atención primaria, a través de una ECOE, y no del reconocimiento a la experiencia acreditada. Recordarle al Dr. Abarca también el apoyo histórico que siempre demostró la SEMG al desarrollo de la Especialidad de MUE. Se pretende hacer en Urgencias y Emergencias lo que la propia SEMG  combatió  desde su constitución.
  • A la Dra. Pilar Román, Presidenta de la SEMI, simplemente recordarle que con datos de la propia SEMI, en concreto del Grupo de Trabajo de gestión, y publicado en revista Clínica Española, la implicación de los Servicios de Medicina Interna en los Servicios de Urgencias era menor del 3%. Poco más se puede decir, salvo  que esta es la realidad.
  • El Dr. LLuis Blanc, Presidente de Semicyuc, también firma la carta. Sólo recordarle  que intensivos empieza a realizar sus  primeros trabajos  como Comité Multidisciplinar dentro de la UEMS, al existir como especialidad sólo en España y Portugal, dentro de la UE. Al contrario que Anestesia o Urgencias, que sí son Secciones, equivalentes a Especialidad Primaria en Europa. Con todo el respeto a los magníficos profesionales que realizan su trabajo en estos Servicios en España en estos Servicios.
  • Al Profesor Macaya, Presidente de FACME, es fácil contestarle. A pesar de que cuando hizo posesión efectiva de este cargo realizó una llamada a la integración de todos los profesionales y Sociedades, excluyó por escrito a SEMES, que solicitó  su inclusión en dicha organización, como así podemos acreditar. Viendo la representación de los principales cargos de esta organización, con las tres Sociedades de Medicina de Familia  y la SEMI, y viendo el contenido de esta carta, hemos confirmado el por qué de esta negativa. En conclusión, como ya expresamos en su momento, FACME  NO representa al mundo profesional de las Urgencias y Emergencias. No tiene legitimidad para ello.
  • La Presidenta de la Comisión Nacional de Medicina de Familia, Dra. Casado, es el exponente de la puerta giratoria desde la Administración al mundo de la representación profesional: de Subdirectora del Ministerio de Sanidad, a Presidenta,  en posición de influencia desde  más  años de los legales, de la Comisión Nacional de Medicina Familiar, y Vicepresidenta del Consejo Nacional de Especialidades (CNE), con unos resultados de atracción de residentes a esta especialidad conocidos por todos, por lo negativo. Máxima valedora de la oposición a la creación de la MUE y una de las impulsoras del RD de Troncalidad, en este caso cruza la línea de la ética y la legalidad exigibles a un cargo avalado por la Administración. Solicitamos al Ministerio de Sanidad su cese  inmediato.
  • El Profesor Alfonso Moreno es el Presidente del CNE, y también firma la carta. El CNE es un órgano asesor oficial del Ministerio. Es también trasladable el reproche, por su actuación en esta carta, haber dejado al margen su neutralidad, máxime frente a un mundo profesional, como es el de Urgencias y Emergencias, y a su única representación legal, que es SEMES, que se caracteriza por su indefensión administrativa  impuesta por el veto  de las entidades anteriormente citadas. Solicitamos  al Ministerio de Sanidad su cese  inmediato.
  • SEMES  ha anunciado, y vuelve  a hacerlo, que presentará  un recurso  Contencioso Administrativo en contra, si finalmente culmina  la aprobación del actual Proyecto de RD, con la redacción actual. Nos obliga a hacerlo un mínimo sentido de la responsabilidad y pensando en el bienestar, la seguridad y la protección de la salud de los pacientes  a través de la adecuada  formación de los profesionales, tal y  como se  concibe  en los Sistemas Sanitarios desarrollados. 
 
 
El Consejo de Dirección de SEMES
Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias
 
Imprimir

Número de vistas (4020)      Comentarios (0)

Etiquetas: